Nombre científico: Capra pyrenaica

Nombre valenciano: Cabra salvatge
Nombre castellano: Cabra montés
Origen: Autóctono
Medio: Terrestre

Libros Rojos

Categoria UICN
  · Vulnerable
Estados Legales

Convenio de Berna
  · Anexo III
Directiva de Hábitats
  · Anexo V

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Descripción y biología:

El cabra montés es un ungulado de tamaño medio, ligado a las montañas valencianas desde mucho antes de que el ser humano apareciera en ellas. Con una altura hasta la cruz entre 60 y 80 centímetros, presenta un acusado dimorfismo sexual, superando los machos los 60 kilogramos, mientras que las hembras difícilmente alcanzan los 40. La otra característica que diferencia los sexos y las cabras monteses de otros ungulados es la cuerna, que en los machos crece hasta superar los 80 centímetros, mientras que en las hembras no alcanza los 20 centímetros. La cuerna de los machos es muy característica con un doble curvado en forma de ¿S¿ que los hace perfectamente distinguibles de los de cualquiera otra especie. La unidad básica en la organización social de la cabra montés es el grupo de hembras acompañadas de sus crías. En el caso de tratarse de hembras, permanecerán largo tiempo con la madre, eventualmente integrándose en el mismo grupo formado por varias generaciones de hembras, habitualmente emparentadas. En el caso de ser machos, a partir de los dos años se separarán del grupo materno para asociarse con otros machos y dispersar, para pasar a ser casi solitarios al llegar a edades avanzadas. Se consideran densidades buenas, en hábitats adecuados, las que no superan los 10 ejemplares por kilómetro cuadrado. A finales de los 80 se superaban los 20 ej/km2 en los montes del norte de Castellón, constatándose sobrepastoreo, bajada de la productividad y menores crecimientos, lo que aconsejó aumentar la extracción cinegética. Machos y hembras se asocian durante el celo, que empieza en octubre para alcanzar el máximo en diciembre. Las crías suelen nacer en mayo, casi siempre una por parto aunque no son excepcionales los casos de gemelos. La fertilidad la alcanzan primero las hembras, en torno a los 3-4 años. Aunque los machos pueden reproducirse con poca más edad, su contribución efectiva a la procreación se produce cuando alcanzan la talla de adultos, a partir de los 8 años, cuando pueden competir con otros machos por las hembras. Pocos machos alcanzan los 12 años de vida y sólo de forma excepcional cumplen los 14. Las hembras son más longevas, pudiendo superar los 16 años. La cabra montés es una especie esencialmente ramoneadora. En un estudio realizado en la Reserva de los Puertos de Tortosa y Beceite (Martínez, 1994) el alimento principal se obtuvo de plantas leñosas (encinas, sabinas, enebros, pinos, arbustos), particularmente en invierno (88 % de la dieta). Le sigue en importancia la vegetación herbácea, dominada por las gramíneas, especialmente en primavera (31 %).


Distribución:

La cabra montés es una especie hoy en día exclusiva de España. Originalmente se admitía la existencia de cuatro subespecies: Capra p. pyrenaica, el ¿bucardo¿ propio de Pirineos; Capra p. lusitánica, propia del Noroeste de la península incluyendo Portugal; Capra p. victoriae, que quedó recluida en el Sistema Central; y Capra p. hispanica, propia de las montañas mediterráneas entre Andalucía y el sur de Cataluña. Las cabras se extinguieron de Portugal y Francia en el siglo XIX, y el último bucardo murió en el Pirineo de Huesca en el año 2000. Las otras dos subespecies han expandido su población y distribución a lo largo del siglo XX, ayudadas también por repoblaciones. En la Comunitat Valenciana en la actualidad se extiende por todo el interior de la provincia de Castellón, acercándose al mar al resguardo de relieves montañosos. En Valencia es común en todo el cuadrante suroccidental, aunque también está presente en el interior norte de la provincia. En Alicante su presencia es puntual y reciente en las montañas del extremo norte de la provincia.


Hábitat:

Es una especie excelentemente adaptada a los roquedos, por lo que su presencia puede predecirse en las zonas de montaña con fuertes desniveles. No se encuentra a gusto en zonas llanas y boscosas, aunque puede visitarlas para alimentarse y refugiarse siempre que encuentre roquedos próximos donde encaramarse cuando advierte algún peligro. Realiza movimientos en altitud estacionales, con una preferencia por zonas altas en verano y bajadas de cota cuando llega el frío.


Situación actual:

La cabra montés es el único ungulado silvestre que nunca llegó a extinguirse en la Comunitat Valenciana na a consecuencia de la caza y la roturación de los montes. A mediados del siglo pasado sobrevivía únicamente en la sierra Martés y Muela de Cortes (Valencia) y Tinença de Benifassà y monte Turmell (Castellón). De esa época datan las primeras medidas de conservación, empezando por la veda de su caza y seguida por el establecimiento de las Reservas Nacionales de Caza de los Puertos de Tortosa y Beceite (1966, 29.234 hectáreas), que incluyó parte del término municipal de La Pobla de Benifassà, y de la Muela de Cortes (1973, 36.009 hectáreas). Los primeros censos realizados en la Reserva de los Puertos hacia 1960, estimaron una población cercana a los 500 ejemplares, mientras que la de la Muela se estimaron que sobrevivían unos 50 en 1979, aunque en ambos casos se considera que estaban subestimados (Ortuño y de la Peña, 1979). Con la regulación cinegética, la especie empieza a recuperarse rápidamente. Los censos en la Reserva de los Puertos a principios de los años 80 estiman una población superior a los 3.000 ejemplares (datos de la RNC de los Puertos de Tortosa y Beceite), mientras que los de la Reserva de la Muela se acercan a los 900 ejemplares por aquellos años (datos de la RNC de la Muela de Cortes). A principios de los años 90, la población de Castellón, fuera de la Reserva Nacional de Caza, se estima en unos 2.600 ejemplares distribuidos en unas 22.000 hectáreas de La Tinença, más otros 200 ejemplares estimados en el entorno de Penyagolosa (Ruiz-Olmo et al., 1991), donde empezaron a observarse los primeros ejemplares a principios de los años 70. A mediados de los años 90, la población total de Castellón se estimó entre 3.500 y 4.500 ejemplares, ocupando unas 100.000 hectáreas. En la provincia de Valencia se distribuiría por unas 200.000 hectáreas, con una población estimada en 2.000 ejemplares, de los que más de la mitad se localizarían fuera de la Reserva de La Muela (Jiménez, 1996). La rápida recolonización de la provincia de Castellón puede explicarse por la ausencia de otros ungulados competidores y la práctica ausencia de cotos vallados. Desde entonces, los dos núcleos de cabra montés no han dejados de expandirse. La especie alcanzó el sur de la provincia de Castellón en 2008 (dato registrado en Bejís en el Banco de Datos de Biodiversidad), mientras que en la de Valencia las primeras observaciones en su extremo norte (Rincón de Ademuz) son de se ese mismo año (dato registrado en La Puebla de San Miguel en el Banco de Datos de Biodiversidad), indudablemente a resultas de la expansión de la población del Maestrazgo. Las dos poblaciones, la valenciana y la castellonense, están a punto de entrar en contacto, si no lo han hecho ya, a través de la comarca de Los Serranos, tras un aislamiento que se remonta probablemente al siglo XIX. A su vez, la población valenciana se extiende hacia el sur hasta penetrar en la provincia de Alicante, con los primeros ejemplares avistados en Villena en 2005. Más recientemente (2011) han sido avistados también en Alcoi, lo que marca la reaparición de la especie en esta provincia después de casi 200 años de ausencia.


Amenazas:

Cuando aparece en altas densidades puede producir daños en cultivos y plantaciones forestales, normalmente corregidos mediante la caza, ya que carece de predadores naturales en nuestro territorio.


Acciones de conservación:

Siendo una especie cinegética, su conservación depende de la aplicación de la legislación de caza, siendo el caso de la cabra montés un ejemplo ilustrativo de cómo esta legislación puede ayudar tanto a la recuperación como al aprovechamiento como recurso valioso (el macho montés es la pieza de más valor de la caza mayor en España) en zonas del interior. Después de ser vedada la especie y creadas las Reservas Nacionales de Caza, su aprovechamiento cinegético se limitó a un pequeño número de ejemplares en estos terrenos, posibilitando su crecimiento poblacional y expansión fuera de sus límites. En Castellón, la caza fuera de la Reserva de los Puertos se limitaba en los años 80 a unos 10 ejemplares al año, dependiendo de permisos especiales. Con la creación de cotos privados de caza mayor en su entorno, este aprovechamiento aumentó a 160 ejemplares/año en la temporada 1992/93, sujetos a cupos derivados de los censos que se obtenían (Jiménez, 1993). Los últimos datos disponibles cifran los ejemplares cazados en la temporada 2010/2011 en 670 en Castellón y en 653 en Valencia (datos del Servicio de Caza y Pesca).


Mapa de distribución:
 Citas recientes (2001 -       )
 Citas 1980 - 2000
 Citas Históricas
Fuente Mapa: Conselleria de Medi Ambient, Aigua, Urbanisme i Habitatge
Periodo de observación: 1997 - 2016

Autor ficha: Juan Jiménez Pérez
Año ficha: 2013